El proyecto

Entorno Accesible, Sociedad Inclusiva

Imagen simbólica del proyecto Entorno Accesible, Sociedad Inclusiva

El proyecto quiere contribuir a la difusión de una cultura de accesibilidad del medio ambiente. La idea de un ambiente accesible – es decir, un mundo en el que nadie, independientemente de su condición física o cognitiva se encuentre con las barreras arquitectónicas o tecnológicas o sociales que puedan condicionar su movilidad, limitar sus relaciones, impedir su plena realización como persona y como ciudadano – ya no puede limitarse a una utopía. Hoy, en los albores del tercer milenio, este sueño debe hacerse realidad: es un requisito previo para la realización de una sociedad inclusiva.

Hoy, afortunadamente, esta conciencia está creciendo. Hay un gran fermento de iniciativas en todo el mundo, gracias al compromiso de muchas asociaciones de personas con discapacidad, organizaciones de la sociedad civil, organismos nacionales e internacionales, expresiones de la ciencia, el derecho, la cultura, el deporte, la comunicación, la política. Todavía queda un largo camino por recorrer. Hay todavía mucho por hacer. La contribución que queremos aportar está inspirada en la cultura de la unidad, la dimensión fundacional del Movimiento de los Focolares. Basándonos en experiencias concretas de vida y el compromiso social adquiridos en este ámbito por parte de personas que viven personalmente situaciones de discapacidad o que están en contacto con ellas en los más variados niveles: testimonios sobre cuánto la experiencia vivida del límite es capaz de iluminar el pensamiento y las acciones necesarias para hacer evolucionarlas comunidades de una manera verdaderamente inclusiva.

Por qué este proyecto

El encuentro con la experiencia del límite

La discapacidad – dimensión de la vida que todos podemos encontrar en el momento en que un límite de nuestras capacidades físicas, sensoriales, cognitivas, intelectuales, relacionales entra en conflicto con las barreras y expectativas de la comunidad – plantea múltiples desafíos que atraviesan toda la sociedad. El límite es una experiencia constitutiva de la vida humana: aquí la discapacidad se convierte en una especie de libro abierto en el que leer los temas más verdaderos del «proyecto humano» y, por lo tanto, los principios que deben guiarnos en la construcción de la convivencia humana. Por consiguiente, el límite no es una cuestión de «nicho» que se refiere a una pequeña minoría (piénsese, por ejemplo, en el número de personas mayores en situación de fragilidad), sino una cuestión de esencial importancia para la sostenibilidad social. Una sociedad inclusiva de personas con discapacidad es una sociedad mejor para todos1.

Un tema que afecta a todos los aspectos de la sociedad

Por consiguiente, no es sólo un «tema sociosanitario», como muchos todavía tienden a pensar, aunque ciertamente genera una demanda de servicios en el mundo de la salud y la atención social. Todas las dimensiones de la sociedad tienen que tener en cuenta la discapacidad; como el mundo del trabajo, la educación, la cultura, el deporte, la arquitectura, el diseño, la tecnología, la movilidad, el transporte, los servicios a los ciudadanos, las comunicaciones, los derechos humanos y la justicia social, la política.

Discapacidad: situación en la que el límite encuentra barreras

En el imaginario colectivo, el mundo de las personas con discapacidad a menudo ha sido visto como una «categoría» homogénea.  En diferentes idiomas del mundo existen términos como «sano» o «normal» puestos en oposición a «discapacitado»; o intentos lingüísticos («persona con necesidades especiales», «capacidades diferentes», etc.) para reducir el estigma asociado a tales términos, sin abandonar la lógica de considerar la discapacidad como una característica de la persona. Hoy, finalmente, ha comenzado a entenderse que la discapacidad no es un atributo de la persona, sino una situación en la que la persona puede encontrarse, en el momento en que sus límites físicos o cognitivos entran en conflicto con las barreras: no es casualidad que la OMS hable de discapacidad en contraposición a funcionamiento2, y la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad hable de una persona con discapacidad3 destacando que, en primer lugar, existe la persona en todas sus dimensiones, y que su discapacidad surge cuando interactúa con barreras4.

Tantos mundos diferentes dentro del mundo de la discapacidad

Esta nueva comprensión ha puesto de manifiesto tantos mundos diferentes en términos de exigencias, servicios y políticas en el gran tema de la discapacidad.

Por ejemplo, el mundo de las personas con limitaciones motoras o sensoriales, deseosas de autodeterminarse, donde los temas predominantes se refieren a la autonomía, la vida independiente, el trabajo, el formar una familia, la movilidad, la comunicación, la participación activa en la vida social.

O el mundo de las personas con limitaciones intelectuales y relacionales, donde prevalecen cuestiones como la gestión familiar, el acompañamiento educativo y la protección, el  «después de nosotros», la prestación de apoyo, los itinerarios guiados de integración en la escuela, el trabajo y la comunidad. O el mundo de las personas con grandes necesidades de cuidados, como las personas en el final de la vida, personas en un estado vegetativo o mínima consciencia, ancianos con demencia, donde prevalecen los problemas de la dignidad de la atención y la sostenibilidad asistencial.

Un mondo accessibile, un mondo più unito

Entonces, ¿cuál es el hilo común que une estos tres mundos, tan distintos?

Probablemente es cuanto dicho en la introducción: el «sueño» de una sociedad inclusiva, accesible facilitadora, donde cada persona pueda ser protagonista de sus elecciones, vivir con plena dignidad igual que otros ciudadanos,  contar cuando sea necesario, con una asistencia sostenible, sin tener que luchar cada día contra las barreras ambientales, culturales, político-económicas y organizativas. Para aquellos que creen en el ideal de un mundo unido, esto no puede seguir siendo un sueño. Es un impulso a la acción, la creatividad, a la movilización de la inteligencia, al diseño de soluciones concretas, tangibles y medibles.    Es una realidad que hay que construir, sobre la que la humanidad ya ha recorrido tanto camino, donde muchas experiencias ya están haciendo historia. Sobretodo quienes viven en primera persona la experiencia de la discapacidad, son portadores de un conocimiento precioso que debe inyectarse en la sociedad, ayudando a que evolucione hacia un mundo mejor para todos. «Desde el límite más» – lema de un grupo de trabajo local compuesto por personas con discapacidad y operadores que han trabajado en estas cuestiones en Italia – bien expresa este concepto: vivir la experiencia del límite se ilumina que ayudan a iluminar la sociedad.

Cómo se estructura el proyecto

Paso 1: Aprender

Nuestra contribución pretende partir de historias de vida vivida. Por esta razón,   la primera fase prevé la investigación y recogida en varios lugares del mundo, de experiencias surgidas de personas con discapacidad o  de personas involucradas en la discapacidad a diversos niveles que, además de resolver ciertos problemas específicos, también han logrado depositar una «semilla de mundo unido» en su entorno, marcando el paso hacia una comunidad más inclusiva. Estas experiencias constituirán el hilo conductor de cuatro seminarios internacionales online, abiertos al público, que tendrán lugar en 2021, en fechas que se comunicarán a tiempo.

Paso 2: Actuar

La segunda fase prevé un evento internacional – aproximadamente en 2022 – dedicado a la profundización, análisis y discusión interdisciplinar sobre estos temas. El evento constará de varios seminarios tanto presenciales como online, que se celebrarán simultáneamente en diversas partes del mundo, incluyendo también un trabajo de co-diseño de acciones específicas que se llevarán a cabo en la tercera fase.

Paso 3: Compartir

En la tercera fase se pondrá en marcha las acciones previstas en la fase anterior,  posiblemente incluidas en el «Pathway 2021-22» del Proyecto Mundo Unido.

Referencias:

  1. En los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda de las Naciones Unidas, el concepto de inclusión se menciona a menuda entre los principales indicadores de calidad y sostenibilidad del tejido social: por ejemplo, está presente en el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles), ODS 10 (Reducción de las Desigualdades), ODS 4 (Educación de Igualdad y Calidad), ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico) y ODS 17 (Alianzas  para lograr los Objetivos).
  2. Cfr. el modelo biopsicosocial ICF (Clasificación Internacional de Salud, Funcionamiento y Discapacidad) de la OMS (Organización Mundial de la Salud.
  3. Artículo 1 párrafo 2 de la Convención de la ONU: «Las personas con discapacidad incluyen a las personas con discapacidades físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, en interacción con diversas barreras, pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás».
  4. Un ejemplo sencillo: me muevo en perfecta autonomía con mi silla de ruedas en una carretera sin barreras, pero me quedo corto frente al paso obligatorio de una escalera; es decir, puedo «funcionar» perfectamente en ciertas situaciones, y ser «discapacitado» en otras.